Las pérdidas auditivas, según sea el lugar de la lesión se clasifican en:
- Sordera de transmisión. La lesión se sitúa en el oído externo o medio. Generalmente tienen tratamiento quirúrgico y ocasionan pérdidas de audición transitorias leves o moderadas. Aparecen como consescuencia de una obstrucción del conducto auditivo, de un tapón de cerumen, de una otitis, de una rotura de tímpano o de un problema mecánico en el funcionamiento de la cadena de huesecillos.
- Sordera neurosensorial o de percepción. Son irreversibles y se producen como consecuencia de lesiones en el oído interno: las lesiones pueden encontrarse en el laberinto, en cuyo caso de acompañan de trastornos del equilibrio, en las fibras nerviosas que conducen el mensaje acústico, o en lesiones de la coclea.
- Sordera mixta. Es una combinación de las dos anteriores.
- Sordera central. Ocurre como consecuencia de una lesión en los mecanismos de recepción y de integración del mensaje auditivo debidos a una lesión cerebral. Generalmente, esta sordera se acompaña de otros síntomas dentro de un síndrome neurológico complejo.
Existen diferentes clasificaciones pero una de las más utilizadas es la de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
- Deficiencia auditiva ligera, la pérdida media es de 26 a 40 decibelios. La voz débil o lejana no siempre es oída.
- Deficiencia auditiva moderada, esta entre 41 y 70 dB. No percibirán la voz lejana y tampoco percibirán bien la conversación normal. El ruido ambiente lo perciben mal. Es importante el uso de audífonos.
- Deficiencia auditiva grave, entre 71 y 90 dB. Sólo oirá ruidos y voces fuertes, y al acercarnos a pérdidas de 90 dB, habrá sonidos consonánticos que no percibirá. Presentarán serios problemas de vocabulario o ausencia de él si la pérdida se aproxima a los 90 dB. El tono de su voz será monótono, con dislalias, carencia de ritmos y falta de claridad; además podrán presentarse problemas en la estructuración de su lenguaje. Puede aparecer aislamiento con probables fases depresivas. Los audífonos y los sistemas de ampliación sonora serán se gran importancia en estos alumnos.
- Deficiencia auditiva profunda, más de 91 dB. Percibirán tan sólo ruidos muy intensos y algunos de ellos sólo vibraciones. Todos los problemas del grupo anterior se presentan aquí aumentados; aislamiento, dificultades de atención, problemática social, carencia de lenguaje y adquisición artificial.
- Pérdida total de audición (cofosis).